- 4-5 patatas grandes
- Una cebolla mediana
- 1 calabacín pequeño
- 1 manzana pequeña
- Un buen puñadito de avellanas
- 1 lata pequeña de guisantes
- 3-4 cucharadas de salsa de tomate
- Queso rallado
Preparación:
Lavamos las patatas, las secamos y las metemos en el horno a 180º unos 35-40 minutos. El punto perfecto de cocción es cuando pincheis las patatas y el cuchillo entre con facilidad. En ese momento apagamos el horno y las dejamos enfriar.

Pelamos el calabacín, la cebolla y la manzana y lo picamos todo muy fino. En una sartén echamos unas cucharadas de aceite de oliva y rehogamos a fuego medio. Salamos a nuestro gusto.

Cuando esté todo blandito, añadimos los guisantes (yo siempre quito el líquido de la lata y los lavo bien con agua del grifo) y seguimos rehogando unos minutos más.

Partimos las patatas por la mitad y las vaciamos. Yo lo hice con ayuda de un sacabocados. La pulpa la picamos y la añadimos al relleno.




Añadimos unas cucharadas de salsa de tomate, mezclamos.Y apagamos el fuego.

Y por último picamos las avellanas y las incorporamos al relleno. Mezclamos bien.


Rellenamos las patatas y las cubrimos con queso rallado.




Gratinamos a 200º durante 5-8 minutos. Hasta que el queso se funda y coja tono dorado.



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