Para mí, una de las mejores tartas que he probado en mi vida. La presentación es espectacular, fácil de hacer (hay que hacerla con mucho mimo), suave, nada empalagosa, cremosa...la reina de las tartas!!!
Ingredientes (13-15 raciones):
- 150 gr de chocolate negro (yo utilicé chocolate para postres Nestlé)
- 150 gr de chocolate con leche (Nestlé)
- 150 gr de chocolate blanco (Milkibar)
- 150 gr de azúcar
- 750 ml de nata líquida para montar (apróximadamente 3 vasos de los de agua)
- 750 ml de leche (yo lo hice con leche semidesnatada)
- 3 sobres de cuajada
Para la base:
- 60 gr de mantequilla
- 1 paquete de galletas (María, de las de toda la vida)
- Un chorrito de leche
Preparación:
Preparamos la base...Trituramos (yo lo hice en la turmix) las galletas, la mantequilla y el chorrito de leche (con cuidado para que no quede demasiado líquido) hasta que todo esté bien mezclado y triturado. También podeis hacerlo con la batidora.

Importantísimo!!! Teneis que preparar la tarta en un molde desmontable, porque es muy delicada y si no sería casi imposible desmoldarla.
Cubrimos el fondo con la base de galletas, apretando ligeramente para asentar bien el preparado. Hay que procurar que la base quede lisa, uniforme. Una vez hecho esto, la metemos al frigorifico para que esté firme cuando vayamos rellenandola.

Hacemos primero la capa de chocolate negro...
En un cazo ponemos el chocolate negro (en trozos para que se funda mejor), 75 gr de azúcar, 250 ml de leche (un vaso), 250 ml de nata líquida (un vaso) y lo vamos fundiendo a fuego medio, sin dejar de remover. Ojo que no tiene que hervir, simplemente que esté caliente. Cuando todo esté bien mezclado añadimos el sobre de cuajada y seguimos mezclando bien (os recomiendo hacerlo con unas varillas) apróximadamente 7-8 minutos.

Sacamos la base de la nevera y con ayuda de un cazo echamos con cuidado la primera capa y la dejamos reposar en un sitio plano donde no se mueva. El truco de esta tarta es que mientras que va formando una pelicula la primera capa, vamos haciendo la segunda y cuando esté lista la echamos encima de la otra con muchísimo cuidado y con ayuda de un cazo para que el chorro no rompa la capa de abajo y para conseguir el efecto de las tres capas de colores.
Preparamos la capa de chocolate con leche...
En un cazo ponemos el chocolate con leche (en trozos), 50 gr de azúcar, 250 ml de nata líquida (un vaso), 250 ml de leche (un vaso) y lo hacemos de la misma manera que con la primera capa. Cuando esté todo bien mezclado echamos el sobre de cuajada y mezclamos bien (a fuego medio) durante 7-8 minutos. Como vereis vamos reduciendo la cantidad de azúcar en función del tipo de chocolate. Cuando ya esté la retiramos del fuego, la movemos bien con las varillas para que suelte calor y la echamos encima de la capa de chocolate negro. Os repito, con mucho cuidado y siempre con ayuda de un cazo o cucharón, repartiendola lentamente por toda la superficie y así irá cayendo sin fuerza y no romperá la otra capa.

Preparamos la capa de chocolate blanco, la última...
En un cazo ponemos el chocolate blanco, 250ml de leche, 250 ml de nata líquida y cuando esté todo bien mezclado echamos el sobre de cuajada. Mezclamos 7-8 minutos, sin dejar de remover con la varillas a fuego medio. Esta capa no lleva nada de azúcar.

Hacemos la misma operación. Echamos la mezcla en un cazo y con mucho cuidado la vamos repartiendo encima de la capa de chocolate con leche .Dejamos la tarta en la nevera hasta que cuaje 4-5 horas. Yo os recomiendo hacerla de un dia para otro, para mi gusto, está mucho mas rica si la tenemos un dia o una noche reposando en la nevera.

A la hora de desmoldarla, la sacamos unos minutos antes de servir fuera de la nevera y desabrochamos el cierre del molde de la tarta. Se irá despegando por si solo. Y si cuesta un poco, nos ayudamos con la punta de un cuchiilito fino y listo.
La decoración a vuestro gusto. Yo le puse una pepitas de chocolate.



Veis como queda el corte?? Por eso hay que tener mucho cuidado a la hora de montar las capas, para que no se os mezclen.




Nota:
Podeis sustituir la base de galletas por una plancha de bizcocho.
Si quereis darle otra presentación, montar las capas en copas de cristal o hacer tartitas individuales, con moldes o con acetato.